El mito de Galatea:
La mitología nos ofrece relatos cargados de simbolismo, como la leyenda de Pigmalión y Galatea, que ilustra el poder transformador de la creencia y la autosuperación. Pigmalión, al no encontrar a su ideal, esculpió una estatua perfecta llamada Galatea, de la que se enamoró. Su convicción y deseo fueron tan intensos que la diosa Afrodita le concedió el milagro de darle vida, mostrando cómo la determinación y la fe pueden moldear la realidad.
Conocido como el efecto Galatea, este mito refleja profundos principios psicológicos, ya que demuestra que nuestras expectativas y pensamientos generan profecías autocumplidas, similar a cuando un niño internaliza que es «malo para algo» y actúa en consecuencia. La neuroplasticidad del cerebro se moldea mediante experiencias y creencias positivas, mientras que el autorrefuerzo a través de acciones concretas—como Pigmalión al rogar a los dioses y cuidar su creación—evidencia que la convicción, unida a la acción, puede transformar tanto a los demás como a nosotros mismos.
Aquello en lo que creemos, si lo cuidamos, tiene el poder de transformarse

No es un mito , es la metodología Galatea

No buscamos perfección, queremos crecimiento
