El mito de Galatea:

De la mitología de la psicología

La mitología nos ofrece relatos cargados de simbolismo, como la leyenda de Pigmalión y Galatea, que ilustra el poder transformador de la creencia y la autosuperación. Pigmalión, al no encontrar a su ideal, esculpió una estatua perfecta llamada Galatea, de la que se enamoró. Su convicción y deseo fueron tan intensos que la diosa Afrodita le concedió el milagro de darle vida, mostrando cómo la determinación y la fe pueden moldear la realidad.

Conocido como el efecto Galatea, este mito refleja profundos principios psicológicos, ya que demuestra que nuestras expectativas y pensamientos generan profecías autocumplidas, similar a cuando un niño internaliza que es «malo para algo» y actúa en consecuencia. La neuroplasticidad del cerebro se moldea mediante experiencias y creencias positivas, mientras que el autorrefuerzo a través de acciones concretas—como Pigmalión al rogar a los dioses y cuidar su creación—evidencia que la convicción, unida a la acción, puede transformar tanto a los demás como a nosotros mismos.

Aquello en lo que creemos, si lo cuidamos, tiene el poder de transformarse

No es un mito , es la metodología Galatea

A través de la observación identificamos patrones a mejorar, la comunicación asertiva nos permite construir puentes de entendimiento, y el uso de diversas técnicas nos ayudan a crear un espacio donde las emociones fluyen con naturalidad.

No buscamos perfección, queremos crecimiento

Las dificultades no son errores, son oportunidades. Un niño o niña inseguro puede aprender a confiar, un adolescente rebelde puede canalizar su energía en algo positivo, y tus dudas como madre o padre son señales de compromiso, no de fallo.

El poder está en el equipo

Aquí nadie está solo. Acompañamos a toda la familia: padres que aprenden a guiar, hijos que descubren sus fortalezas y un entorno que crece unido. En Efecto Galatea, ayudamos a las familias a transformarse en equipo.